“Unión socialista”: la mentira reconfortante, masa afiliada aborregada

Un fin de semana en el que el escenario de la política regional y nacional se ha movido intensamente. El socialismo regurgitaba entre su propia crisis como ideal y sistema que ha sobrevivido décadas en un sistema creado para su “co-existencia” con el otro partido en otrora, ahora en el poder.

Gano Pedro Sánchez, aquel de las “tarjeta black” e hipotecas en Caja Madrid. Perdió Susana Díaz, aquella heredera de grandes maestros de EREs, fondos reptiles y fraudes millonarios en Andalucía.

¿Realmente ha ganado alguien?. Ha ganado la inercia de una candidata que “por la fuerza” quería entrar en la esfera para quererse convertir en la nueva heredera de aquellas viejas glorias que camparon por gobiernos socialistas y zapateristas. Esa pequeña inercia ha ofrecido el resucitar de otro candidato que para nada va a ofrecer esa “unión” de la que ahora, pasados los votos fanfarronean en la cúspide socialista.

 

El PSOE del que personajes del periodismo como Gabilondo habla, son revivir el refrito, el continuo ir y volver a la esencia de aquellos que crearon este PSOE en Suresnes. Un partido que es un mero engranaje de este sistema en el que vivimos en esta España “democrática” entre comillas precisamente.

Una masa, una base, que sigue al socialismo español, una masa que anda perdida, como las bases de los populares españoles, en un concepto del “divide y vencerás” que se da dentro y fuera de los partidos, así como en la propia “psique” de esta dualidad creada con gratos fines por manos en la sombra.

En lo que concierne a lo local, la camada socialista utrerana volvió con la cara de triste derrota, con la ilusión de algo que se barruntaba que podía pasar. Un alcalde, socialista y pedrista, re-convertido a susanista y ahora…. ¿de nuevo pedrista?. Lo vivido en la localidad utrerana se extrapola a muchos acólitos afiliados que por toda esta Andalucía (la única que ha dado el apoyo a Susana) iban con palmetadas en pecho en ristre y gritando posesos “yo soy de Susana!!”.

Aquellos habidos observadores que desde la consciencia alta y elevada, alejados de las divisiones, de los encorsetamientos políticos, divisando batallitas entre unos y otros, de iguales o distintos colores, son asistentes a este show mediático que en medio de todo, lo más triste y penoso es que recoge a una masa aborregada, bloqueada personal e ideológicamente hablando.

Una masa que cuando despierte tendrá claro que, como y donde está….

LA OTRA UTRERA

 

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