La SE-40 avanza por el Sur

Hay casi 23 kilómetros en obras desde la carretera de Utrera hasta la A-49 que estarán listos en 2018, augura el Colegio de Ingenieros El paso del río sigue parado y sin definir

 

SE-40

La segunda ronda de circunvalación de Sevilla, la SE-40, está avanzando en la ejecución de obras y gana kilómetros en construcción en los arcos sureste y suroeste, a excepción del paso por el río Guadalquivir, que sigue paralizado por falta de presupuesto y por la eterna indefinición sobre el proyecto. Atrás quedaron los años de sequía en los que no se avanzaba un palmo en esta carretera o se hacía a ritmo de tortuga por los recortes presupuestarios.

El avance de la SE-40 se aprecia desde el enlace con la carretera de Utrera (A-376) hasta el cruce con la autovía de Huelva (A-49), con la salvedad del punto crítico del río sobre el que a estas alturas no está claro si habrá túneles o un paso elevado. Resolver esta indecisión no es cosa sencilla porque ejecutar un paso con túneles, en lugar de uno elevado, supone una inversión de 700 millones de euros nada más y nada menos.

Según pudo comprobar este periódico el pasado viernes, los tajos con mayor ritmo de trabajo se encuentran en los pasos elevados a la altura de la N-IV (sentido Cádiz) y la A-4 (sentido Cádiz) y en la zona del Aljarafe desde la A-49 a Almensilla y de Almensilla a Coria.

Con todo, queda mucho camino aún para culminar su longitud total de 77 kilómetros. Los arcos noroeste y noreste, los más retrasados, existen únicamente en proyecto sobre el papel, sin que haya una sola obra licitada (desde la A-49 a la altura de Espartinas hasta la Ruta de la Plata, La Rinconada y la conexión con la A-4 dirección Madrid). La débil situación política estatal tras las últimas elecciones, con un Gobierno en funciones, tampoco ayuda.

Si hablamos de cifras sobre kilómetros ejecutados y en construcción, de los 77 kilómetros de esta segunda ronda están construidos y ya en servicio 16,6 kilómetros (21,5% del total), en obras 22,7 kilómetros (29,4%), paralizados 5,5 kilómetros del paso bajo el río y, por último, hay 32,7 kilómetros (42,4%) con los proyectos redactados pero sin licitar.

El Colegio de Ingenieros de Caminos de Andalucía augura dos años para que concluyan todas las obras iniciadas. Y lo dice tras una visita técnica que realizó el pasado 28 de abril a la SE-40 el grupo creado para hacer seguimiento de esta carretera y del Metro. “Si las obras siguen con la velocidad actual y si no sucede nada que las paralice, todos los tramos iniciados pueden estar finalizados para el año 2018”, declaró esta semana Agustín Argüelles, el representante en Sevilla del Colegio de los Ingenieros de Caminos.

El tramo entre Almensilla y Palomares está especialmente avanzado, mucho más que el cercano a Coria. El Ayuntamiento de Palomares se mostró esta semana muy satisfecho con el avance de la SE-40 en su término municipal, tanto que confía en que a finales de este año 2016 pueda estar listo el tramo que permitirá la conexión directa con la autovía de Huelva, según los plazos que asegura le ha comunicado el actual Gobierno central en funciones. Lo asegura el primer teniente de alcalde, José Manuel de la Villa, quien mantiene que estos son los plazos que baraja el Ministerio de Fomento.

En Espartinas, el nudo ya terminado de la SE-40 en su enlace con la A-49 les queda a 200 metros de distancia. Por eso el Ayuntamiento quiere construir un tramo de carretera con esa longitud para tener salida directa a la A-49, pero la obra está bloqueada por las expropiaciones de suelo que no prosperan por su complejidad.

Palomares está esperando esa salida directa a la A-49 para desarrollar un área de oportunidad de carácter empresarial en esta zona del municipio, con el atractivo de una conexión por carretera como la SE-40. La delegación de Urbanismo está elaborando los proyectos para captar empresarios que quieran instalarse en este parque empresarial.

En Espartinas, la SE-40 se espera con impaciencia porque también aportará una salida rápida hacia la A-49 de la que carece el municipio, cuyos habitantes tardan de 30 a 40 minutos en hacerlo por la tortuosa bajada de Gines, se quejan. “Es vital la conexión con la A-49 porque nos da la vida”, recalca el Ayuntamiento. Sin embargo, hay dos escollos que deben salvarse: primero, un reciente cambio de la normativa europea de los quitamiedos impide abrir el nudo de la SE-40 construido a la altura de la A-49 y, segundo, están bloqueadas las expropiaciones de suelo para construir la carretera en los 200 metros que separan hoy por hoy ese enlace con la SE-40. “Todos los esfuerzos del Ayuntamiento se centran en desbloquear los terrenos que quedan por expropiar para acabar las obras”, señala el Ayuntamiento.

Respecto al paso del río a la altura de Coria, una de las tuneladoras que se compró cuando se apostaba por hacer pasar la SE-40 con túneles dormita desde hace años desmontada bajo dos carpas instaladas junto a la carretera de Coria (A-8058), como muestra la imagen inferior, donde se puede observar una gran piscina natural (con patos) donde empezó a excavarse. El Ministerio de Fomento mantenía en enero de este año que estaba estudiando “modificaciones necesarias para reiniciar las obras” en los tramos del paso bajo el Guadalquivir. Este replanteamiento tendrá que despejarse tras las elecciones generales del 26-J.

En el arco sureste, donde se reiniciaron en marzo de 2015 las obras paralizadas a la altura de la carretera de Utrera, entre Alcalá y Dos Hermanas, avanzan más lentas que en otros puntos. Ocho kilómetros se readjudicaron tras sufrir la parálisis por la crisis que obligó a rescindir el contrato con la empresa adjudicataria. En este punto un solo operario con excavadora se afanaba el viernes en aplanar el terreno desmoronado por las intensas lluvias de mayo, que tampoco han ayudado.

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