El colegio maldito

En el colegio las luces se apagaban y encendían solas, las puertas amanecían abiertas de par en par y un extraño personaje se paseaba por las noches

colegio nacional San Juan de Ribera
Los pasillos del Colegio Nacional ‘San Juan de Ribera’.

Nos encontramos casi sin darnos cuenta en pleno barrio del Polígono de San Pablo, y curiosamente en esta popular y populosa barriada hallamos un hecho que muchos aún guardan en su retina. En las cercanías de la avenida de Kansas City, en el barrio “E” de la citada barriada se ubicaba el antiguo Colegio Nacional “San Juan de Ribera” de niños, fue durante las primavera-verano de comienzos de la década de los 80 cuando cientos de personas se agolpaban en su tapia para ver a los fantasmas que en el colegio se aparecían. Todos iban, en multitud a ver a los “fantasmas de colegio”.

Les confieso que fue una experiencia personal, yo no investigué aquello… Lo viví. Este acontecimiento mantuvo en jaque al barrio durante no pocas jornadas y es que en el colegio las luces se apagaban y encendían solas, puertas que amanecían abiertas de par en par y un extraño personaje que paseaba por las noche, sin alumnos ya, por las vacías aulas del recinto escolar…,acompañándole un espectral alumno y un pequeño pájaro… Era el trío espectral que se aparecía todas las noches en el colegio, que llamaba la atención de pequeños y adultos que entre la multitud había perdido el miedo a los seres de ultratumba y que incluso hizo que un equipo de la policía militar se desplazara al centro para ser testigos de lo que estaba sucediendo. Ni los vecinos, ni la policía militar y la policía nacional logró nunca descifrar el misterio de los fantasmas que habitaban aquel colegio hoy llamado Instituto de Bachillerato “Joaquín Turina”.

Creo que hoy día hay pocos colegios que no tengan su propia y particular leyenda de fantasmas… Como los cuarteles de la “Mili” y la garita de espectro, no puede faltar. Es como un todo, va unido, encadenado, allá donde hay un “semillero del terror” hay una historia terrorífica y personas que se inquietan ante ellas.

JOSÉ MANUEL GARCIA BAUTISTA

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