Juicio al exdirector de Salesianos: Los juegos que dejaron de serlo

Según la Fiscalía, alumnos del López Luna fueron víctimas de «castigos corporales» y de prácticas eróticas con los que «el acusado disfrutaba»

 

Al comienzo del juicio contra el exdirector de Salesianos de Cádiz acusado de catorce delitos de abusos a alumnos, el presidente del tribunal daba lectura al escrito de conclusiones provisionales del fiscal consistente en el relato de la treintena de menores de entre 12 y 14 años que supuestamente fueron víctima de los abusos sexuales y las faltas de lesiones de las que se acusa al docente.

Según la acusación, los hechos comenzaron en enero de 2012, cuando, con el objetivo aparente de ganarse la confianza de los alumnos de Primero y Segundo de la ESO, el acusado supuestamente ideó un «sistema de créditos» mediante el que los menores que «querían no ir a alguna clase o no presentarse a algún examen» acudían al director para que les diese un justificante «a cambio de un castigo corporal».

Así, permanecían durante un tiempo en el despacho de López Luna, estudiando, jugando con el ordenador y la tablet, o con golosinas, «a cambio siempre de este castigo», con el que el «acusado disfrutaba».

Siempre según el Ministerio Público tras las denuncias presentadas, estas reprimendas iban desde «golpes con la mano abierta sobre la piel», a otros «juegos» de índole sexual. Los golpes alcanzaron un «gran éxito entre los alumnos» como método fácil de no ir a clases. En un principio eran «collejas y cates» no muy fuertes, pero dicha actitud «con objeto libidinoso» fue a más por parte del acusado que «aumentó la intensidad» con golpes en piernas, costado, cara, brazos pero siempre «sin necesidad de tratamiento médico».

Entre esos supuestos juegos de carácter erótico y que provocaban la «risa» del sacerdote figuraban: el denominado «fuegos artificiales», que consistía en darles cachetes rápidos en la cara; el abrazo del oso, abrazar con gran fuerza al alumno por la zona de los riñones hasta elevarlo y después tirarlo al suelo, y el llamado ‘goldfish’, que consistía en agarrar y tirar de los genitales violentamente.

Rodaje de anuncios

La acusación también señala la grabación de unas recreaciones de anuncios conocidos que tenían como fin «una especie de concurso» y en el que los menores eran los actores. Además se refiere el fiscal al rodaje de coreografias de bailes en las que supuestamente hacían striptease. Todo ello «bajo un específico objetivo libidinoso». Para realizar estas actividades, la acusación sostiene que el exdirector cerraba el despacho para evitar ser sorprendido y les advertía que lo que ocurriera allí dentro nunca debía transcender.

Fueron 27 niños los que, supuestamente, sufrieron estos abusos y agresiones, mayores y menores de 13 años, hasta que en julio de 2013 comenzaron las denuncias.

El exdirector de Salesianos niega rotundamente estas acusaciones y duda de la credibilidad de los denunciantes. López Luna declaraba ayer en la Audiencia Provincial.

Llegó solo, con la única compañía de su abogado, sin nadie que le mostrara su apoyo tal y como ocurrió los días posteriores a su detención en el verano de 2013, cuando numerosas personas defendieron en redes sociales y en concentraciones espontáneas que el exdirector era inocente y que estaba siendo víctima de un linchamiento.

 

 

LA VOZ DE CÁDIZ

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