La Fundación Forja XXI, pieza clave de la corrupción socialista en Andalucía

 

 

El caso de Forja XXI confirma, una vez más, el entramado, la tela de araña construida por el socialismo para expoliar al pueblo con los niveles de paro y de fractura social más elevados del entorno europeo.

El caso del fraude en los fondos de formación destinados a los parados es el más indicativo de la avaricia que rige la acción del gobierno andaluz y del pozo abyecto donde hunde sus raíces y sustenta el  futuro de los suyos. 

El partido originariamente defensor de  los obreros se ha dedicado a destruir su  mayor honor, el trabajo, y sus sueños más anhelados, la justicia y la libertad.

Utilizando como cobayas a sus votantes, los hunde en la miseria, reconvirtiéndolos en mezquinos mendicantes o estómagos agradecidos que tendrán en el vasallaje perpetuo su única vía de supervivencia o de progreso. Para ellos y para  sus hijos.

La indignidad de las ayudas llegadas a través de los EREs que propició a mansalva el PSOE desde los años 80, en el sector industrial, y de la paguita del PER, en el mundo rural, son los mayores ejemplos de esos experimentos ‘’menguelianos’’ que  han permitido obtener fondos millonarios para repartir migajas a quienes sustentan al poder y enriquecer de manera obscena a su entorno más próximo.

Un poder ejercido por y desde el PSOE y sus múltiples tentáculos, transmutado en  organización mafiosa que somete a  un control absoluto a su territorio, a su población y a sus recursos. Vengan de donde vengan. 

Una trama delictiva descubierta por los instrumentos de control que ella misma se ha diseñado; denunciada desde todos los niveles del sistema que ella misma ha infiltrado; cuestionada dentro y fuera del país por instancias superiores a las que pretende seguir engañando, con datos falsos y sus clásicas lágrimas de cocodrilo, y, ahora,  in itinere de juzgado en juzgado. Aunque la prensa progre no se entera de estos episodios nacionales versión siglo XXI con actores ‘’muditos’’, de repente.  

Sin embargo, su única ambición continúa siendo mantener el poder por siempre. Y siempre es siempre.

Siguiendo con mi hilo argumental de las últimas semanas, tenía preparado para publicar hoy en El Demócrata Liberal un nuevo capítulo de la serie “El maltrato al menor en Andalucía”,  que se titulará “Cuando fracasa el sistema de protección”. Pero… tras leer ayer la información ofrecida por Luis Escribano en  el artículo “La Junta descontrola los fondos de FSE y FEDER” y su referencia a laFundación Forja XXI, he considerado prioritario recopilar hoy, como continuación a su interesante trabajo, una parte de los muchos datos que se conocen de esa entidad, “forjada” por el régimen socialista, en el principio de sus tiempos gloriosos,  1992, para “malversar” a cientos los fondos que empezaron a llegar a Andalucía desde la Unión Europea para formación y desarrollo”.

En concurso de acreedores por un agujero de 8 millones de euros

FORJA21 es “un pilar del fraude de la formación en Andalucía” y “pieza clave en la administración  paralela”, según ha documentado Pedro de Tena en reiteradas investigaciones periodísticas. Llegó a tener 600 empleados -por supuesto allegados al régimen- y sedes en todas las provincias andaluzas. También se extendió a África. Ahora está quebrada, más de 2.300 acreedores le reclaman deudas, intervenida judicialmente  e investigada por el caso del fraude milmillonario de los cursos de formación.

El diario El Mundo publicaba en su edición andaluza del día 1 de septiembre de 2015, que la Fundación “mimada durante más de dos décadas por los gobiernos socialistas de la Junta de Andalucía está condenada a desaparecer. El agujero de ocho millones de euros que abocó a la entidad al concurso de acreedores obligatorio “es insalvable”. Ésa es la conclusión a la que ha llegadoel administrador concursal, José Luis Gómez Roldán, nombrado por el Juzgado de lo Mercantil 1 de Sevilla, en un informe donde descubre graves «errores e inexactitudes contables»”.

Esta circunstancia, según la vigente ley concursal, puede conducir a sus responsables,  no sólo a ser inhabilitados, sino a responder con su propio patrimonio para cubrir la deuda que quede después de liquidar la entidad y vender sus activos. Procedamos, pues, a conocer un poco sobre los responsables de esta fundación que nadó en la abundancia durante décadas,  indagando en el pozo sin fondo de la corrupción socialista andaluza.

Una entidad a cargo de un “pata negra” del partido 

El director general y gerente desde que se puso en marcha FORJA XXI hace 25 años es Juan José Ruiz Márquez, un “pata negra” del partido. Un hombre influyente, con fama de estar siempre en el lugar oportuno en el momento adecuado; y de buen gestor, porque “igual sirve para un roto que para un descosido”. “Un fontanero, siempre al quite, pero viviendo como un marqués desde los tiempos de la Expo 92”, comentan sus paisanos.

El partido en Andalucía es, como ustedes deducirán, el único con mando en plaza, el PSOE. 

Aunque discreto, Juan José Ruiz Márquez, no es un cualquiera. Es cuñado del antes todopoderoso, Luis Pizarro, hoy sometido por las huestes susanistas. Pizarro es el  jefe del antaño  relevante clan gaditano de Alcalá-Chiclana, exmano derecha de Chaves y exconsejero de Gobernación en la Junta de Andalucía.  Además, Ruiz Márquez comenzó su vida política siendo secretario de Carmen Romero, primera esposa del ex presidente del país,  Felipe González, cuando fue diputada por Cádiz en los 80.

González, como bien está aprendiendo Pedro Sánchez en los últimos meses,  continúa manejando el partido desde Andalucía.

El director general, familiar de los Pizarro y protegido de los Romero-González,  ha cobrado 6.500 euros al mes, durante casi el cuarto de siglo que ha estado al frente de FORJA21 con contrato blindado. El  administrador consursal le acusa, además, de no cooperar con la Justicia y de haber hecho desaparecer documentación básica para la investigación de la contabilidad de la entidad. Sin embargo, despedir al gerente costaría 200.000 euros. Él mismo se asignó esa indemnización por despido antes de darse de baja por enfermedad hace dos años. Es el único empleado que queda en la empresa. Hasta agosto de  2015, su cotización mensual a la Seguridad Social ascendía a 1.200 €. 

La ruina por hacer trampas con subvenciones públicas, entre otras causas

Aunque sus gestores han justificado la ruina de  la Fundación para la formación en la reducción hasta la eliminación de las subvenciones que recibían, mayoritariamente, de la Junta de Andalucía, -4,6 millones de euros sería la deuda pendiente-, el administrador concursal explica la situación con argumentos totalmente distintos.  Entre otros, “No justificó  en tiempo y/o en forma muchas de las subvenciones con las que financiaba su actividad. Hasta el extremo de que aún hoy muchas de estas ayudas están siendo reclamadas por los organismos que las concedieron, que exigen su devolución”. Del Gobierno de Zapatero también recibió fondos para cursos de formación ocupacional, así como de diputaciones y ayuntamientos socialistas. 

Un ejemplo de esos cursos no justificados en regla fueron los destinados a los parados de Delphi, en Cádiz.  Desde 2011, Pedro de Tena venía denunciando en Por Andalucía Libre y en Libertad Digital el extravío de 34 millones concedidos a un entramado de empresas enlazadas entre sí como una “telita de araña”,  dentro de la gran tela de la formación andaluza. Entre esas empresas, figuraban las que eran propiedad del exconsejero Angel Ojeda Avilés, también investigado por la UDEF por orden de varios juzgados andaluces, y Forja XXI.

ABC publicó en septiembre de 2014 que “el Gobierno andaluz concedió entre los años 2009 y 2011 más de 90,7 millones de euros en subvenciones excepcionales para la formación de los extrabajadores de la Delphi y en incentivos a empresas por su recolocación indefinida. Según la información publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía,  el dinero se repartió entre la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe), que recibió más de 14.177.200 euros -entidad también liquidada ya por la Junta y sus trabajadores incrustados en el SAE-; la Fundación Forja21, con 1.589.630 euros; y distintas entidades se repartieron más de 19,1 millones”.

Un patronato plural para una entidad que arranca del gran fraude de la Expo 92

El País informaba en octubre de 2002 que la Fundación nació de las cenizas de la Exposición Universal de Sevilla en 1992, heredando todos los recursos de la Sociedad estatal para programas de formación y empleo.  

Su Comisión Ejecutiva estaba presidida en 2011, según Libertad Digital, por Francisco Navarro Ruiz, canónigo de la catedral y  persona de la doble confianza de Amigo Vallejo y del PSOE. Sus dos vicepresidentes eran Elena Domínguez Pacheco, ligada a la burguesía tradicional sevillana, y Juan José López Garzón, socialista y ex delegado del gobierno de España con González y Zapatero.

Según El Confidencial, en 2013, CajaGranada reclamó una deuda de 2,4 millones de euros. Su director general, Ruiz Márquez, acudió a los patronos, entre los que destacaban la Junta, el Ayuntamiento de Sevilla, Unicaja y empresas como Abengoa o Persán, para que aliviaran sus problemas de tesorería. La Fundación  consiguió refinanciarse. Su sede en Córdoba se hipoteca  y estudian ejecutar el mismo procedimiento en Sevilla, en la antigua Hacienda Su Eminencia. Los 27 trabajadores en plantilla, más otra cantidad similar dedicados a la prestación de servicios en proyectos internacionales en Marruecos, empezaron ya a primeros de 2014 a dejar de cobrar. A finales de julio se presentó el concurso de acreedores.

MARA MAGO

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